sábado, 20 de enero de 2018

Beneficios del contacto corporal

Educar-nos para la ternura - Beneficios del contacto corporal

La base del libro "Educar-nos para la ternura - El tacto y el contacto corporal en las relaciones humanas" son una serie de ejercicios para desarrollar la atención y la conciencia en uno mismo y con los demás. Estos ejercicios en algunos casos son similares a los realizados en meditación y mindfulness.


Contacto corporal significa conexión, vínculo, unión, comunicación. 

Nuestro objetivo esencial es desarrollar el contacto o conexión consciente consigo mismo y con los demás, que es en definitiva la base de nuestra realización personal. 
La raíz del amor, de la vida y de nuestro estar en el mundo.



CONTACTO    CONEXIÓN   -   UNIÓN     COMUNICACIÓN - AMOR

CONSIGO MISMO
CON LOS OTROS
CON EL ENTORNO – ESPACIO 
MEDIOAMBIENTE - TIERRA

Objetivos y beneficios  del contacto 
¿Qué nos aportan los ejercicios sobre el tacto y el contacto corporal?

       A-  Contacto consciente corporal consigo mismo.
       B-  Contacto consciente con el espacio o entorno que nos rodea.
       C-  Contacto consciente con los otros 

       D-  Contacto consciente con la naturaleza




En concreto, Los ejercicios nacieron y crecieron como medios para:

A-  Centrar y focalizar la atención en nosotros mismos. (Movimiento respiratorio, posiciones de las diferentes partes del cuerpo, la piel, los apoyos con el suelo o la silla, etc.)   / Sentir y percibir más y mejor.  / Ser más conscientes.  / Estar en sí mismo en el momento presente. / Estar en el presente sin dispersarse, sin estar en otros pensamientos, fantasías, ensueños, preocupaciones, ni inquietudes. / Darse cuenta de lo que está pasando. / Activar todos los sentidos en una alerta activa, lo que nos lleva a hacer el trabajo de un modo más vivencial, poniendo todos los sentidos -cuerpo y alma- en ello. Siendo más profundo y serio, más auténtico - Sacándole más beneficios. – Disfrutándolo más. - No siendo rutinario, superficial, ni mecanicista. 

El hecho de mantener la atención en nosotros mismos es la base para lograr otros beneficios derivados de ello.

a)    La Homeostasis, -el equilibrio y la armonía en el funcionamiento interno del organismo, dirigido y coordinado por el sistema neurovegetativo - la acción entre el sistema simpático y el parasimpático, lo que supone el establecimiento de la relajación, la calma, la tranquilidad. Todos los métodos de relajación se basan en ello, aunque lo hagan de variadas formas: la conexión consigo mismo.  Por ello se utiliza también como método anti - estrés – anti - ansiedad – anti - preocupación… (KABAT-ZINN –médico famoso ha aplicado con gran éxito el mindfulness para operados de cáncer en varios hospitales de Estados Unidos)
b)   Equilibrar la energía o el tono -equilibrar las diferentes tensiones del organismo, del cuerpo- que se utilizan a nivel estático o dinámico -estando quietos, para mantener la posición, o moviéndose- es similar a la neguentropía: -concepto de la física que significa ajustar la energía que se utiliza, no malgastarla, poner orden y organización en lo que hacemos. Es contrario a la entropía -dispersión – ruido – desajuste – desorden – caos - malgaste de la energía.
c)    El contacto consigo mismo y centramiento en la percepción acrecienta más las informaciones sensoriales que llegan al cerebro, por tanto, se desarrolla una mayor capacidad de aprendizaje y de hacer mejor las cosas.  Es una especie de gimnasia cerebral que sirve además como prevención de enfermedades degenerativas cerebrales aumentando las conexiones o sinapsis entre las neuronas, el conocimiento de uno mismo y el disfrute de lo que hacemos. La vivencia de ese modo, es más profunda, más rica, la acción fluye mejor, es más reconfortante física y psíquicamente. Uno se siente más vivo, más presente, más enraizado, más implicado, formando parte de los demás y del ambiente. Se tiene más presencia. El cuerpo -el ser- es como un faro que lo ilumina todo a la vez que -el faro, el cuerpo- es más sentido y percibido por los demás.

FOCALIZAR LA ATENCIÓN EN EL PROPIO CUERPO
HOMEOSTASIS – RELAJACIÓN – EQUILIBRIO TÓNICO NEGUENTROPIA – CRECIMIENTO NEURONAL  - PREVENCIÓN de ENFERMEDADES DEGENERATIVAS
MAYOR CAPACIDAD DE APRENDIZAJE
MAYOR DISFRUTE - INTEGRIDAD CORPORAL

PRESENCIA


   B-  Del mismo modo que en el punto primero (A) centrábamos la atención en nosotros mismos, un paso posterior es llevar la atención al espacio que nos envuelve. Sentir el espacio que nos rodea, cercano y alejado del cuerpo, sentir y distinguir los sonidos, etc. Esto implica también sentir el propio cuerpo a la vez que el espacio. Es mantener la atención en dos aspectos a la vez, adentro y afuera, nuestro cuerpo y el espacio. Luego es de una mayor dificultad y complejidad. Contacto consciente con el espacio. – Sentirlo – percibirlo – ser más consciente a dos niveles, sobre todo: (1) el espacio que nos rodea cuando caminamos, el espacio por el que caminamos; (2) el espacio por el que caminamos, pero por el que también caminan los demás, luego, el espacio que compartimos al caminar.

a)    Consciencia del espacio donde estamos, o que nos rodea cuando estamos quietos, y también cuando caminamos por el paisaje urbano o por el campo. (Vamos a centrarnos más en este segundo aspecto) Sentir, percibir, tomar consciencia de las calles, del mobiliario, de los edificios, de las dimensiones, las formas, los colores, los sonidos, la luz, las sombras, los árboles, las fuentes, los ríos, el mar, los pájaros, las nubes… Los beneficios apuntados en A- 2- respecto al contacto con el propio cuerpo son aplicables también al contacto con el espacio.  Se disfruta más de todo ello. – Uno se siente impregnado, formando parte de ello. Y por lo tanto, es importante destacarlo, se le respeta y se le cuida.

b)   Consciencia del espacio que compartimos con los demás. – La percepción del espacio que nos rodea donde se comparte la acción con los otros. Respetar el espacio propio personal de cada uno –la kinesfera- del otro u otros. Tener consciencia del espacio y de los otros para no invadirlos o no tropezar con ellos.  Al portar objetos o mochilas, al entrar o salir de un sitio, al pararse…  Percibirlo con sus características y compartirlo / No apropiarse. – Respetar al otro en su espacio – Tener más consciencia del espacio, del mobiliario o elementos que lo pueblan y tener más conciencia de los otros en ese espacio, para no invadirles, no causarles daño, respetarles… Son como reglas básicas de educación pero que no cumplimos: gente a la que atropellamos o que nos atropellan.  Tener más consciencia de los límites de nuestro cuerpo y de los objetos que portamos que forman parte de nosotros: mochilas, ropa, paraguas, carros

PONER LA ATENCIÓN EN EL ESPACIO
COMPARTIRLO 

C-  Contacto consciente con otro/S - Los objetivos del hecho de la percepción propia, en sí mismo, y de la percepción del espacio, se focalizan después en los demás, porque al estar con ellos, se ha de mantener la percepción tanto en el propio cuerpo, como en los otros con quienes estamos y además, del espacio que compartimos mutuamente.  Centrándonos en la percepción del otro hemos de destacar: sentirlos – estimarlos – conocerlos – respetarles – reconocerles – con sus características propias, dificultades y cualidades. La consciencia en uno mismo y en los otros, son medios para trabajar con el otro de forma más equitativa y equilibrada. No queriendo ser uno el protagonista, el que dirige, el que impone….  Si no, equilibrando las funciones, las fuerzas, los roles de cada uno. En definitiva no cultivar el ego, sino dar más importancia al otro, escucharle, atenderle, dejarle su tiempo y su espacio,  ser más iguales - Equilibrio relacional entre el YO y los otros / donde el yo deja de ser predominante – donde se escucha al otro, se le tiene más en cuenta, se le pregunta lo que siente, lo que le interesa, no se acapara el tiempo ni el espacio ni la participación, se reconoce al otro en su diversidad como ser libre independiente, libre de manipulaciones y engaños –.

a)    Sobre todo, tener más consciencia de los otros cuando éstos son personas más frágiles: niños, ancianos, enfermos… Esta consciencia implica estar con la atención puesta en ellos, disponible a sus demandas. No estar a otras cosas diversas. Cuando se le da de mamar, por ejemplo, estar con el bebé y no cotilleando con las amigas. Entre la madre y el niño debe darse lo que se llama un diálogo tónico óptimo. Acoplamiento mutuo sin transmitir las tensiones emocionales. Cuando se trata de acompañar a enfermos, estar con el enfermo y no con los compañeros contando chistes, por ejemplo, restando la atención o disponibilidad al necesitado. Saber tocar -para no transmitir nuestras tensiones o problemas emocionales- y para producir buenas sensaciones o estimulaciones neuronales. Saber dar seguridad y confianza.

b)   Y si tenemos un contacto activo con ellos como un profesional de la salud, tenerle más en cuenta, respetarle más - saber tocar para proporcionar más estímulos sensoriales si es alguien que necesita de ello –niños enfermos- dar seguridad, confianza, afecto...

SENTIR A LOS OTROS
NIÑOS – ENFERMOS - ANCIANOS
RESPETARLOS - CUIDARLOS 

   D-  El medio ambiente – la tierra – los demás seres vivos, animales y vegetales. La consciencia en los puntos anteriores debe llevarnos a la consciencia general de todo el planeta, del cual vivimos y dependemos. El conjunto de los animales de los que descendemos; el conjunto del medio ambiente vegetal, del que dependemos todos los animales y en definitiva del planeta tierra que es nuestra casa. Su biosfera, su diversidad, el ecosistema, en equilibrio permanente por la acción de todos nosotros.

SENTIR LA NATURALEZA
ANIMALES – VEGETALES – BIOSFERA
CUIDARLA - PROTEGERLA


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