lunes, 26 de febrero de 2018

Vivir y educar las emociones


SEDUCETE PARA SEDUCIR
-Vivir y educar las emociones-
Eva Bach y Pere Darder / Ed. Paidos Contextos
Recopilación realizada por Joaquín Benito Vallejo

Se  trata de empezar a tener un proyecto vital y a partir de este desembocar en el proyecto compartido, que va más allá de las necesidades individuales y que integra a la persona en el colectivo social y la compromete con él.

A quien debemos gustar ante todo es a nosotros mismos. Para sentirnos con fuerzas para emprender  iniciativas comunes de transformación social con las personas que nos rodean.

Gustarse a pesar de las limitaciones, las carencias y las equivocaciones.

Desarrollar la capacidad de disfrutar del camino. Fijarse unas metas a las que llegar, pero a la vez vivir intensamente el momento presente. El simple hecho de caminar ya debería ser seductor por sí solo, porque en el camino iremos descubriendo todo lo singular que hay en nosotros.

Quien vive con profundidad emocional y desarrolla un estilo afectivo propio atrae a los demás y es capaza de despertar en ellos emociones transformadoras.

El proceso de desarrollo personal no acaba nunca. Necesitamos estructurar continuamente todas nuestras dimensiones.

Educarnos toda la vida, convertir nuestras vivencias en conocimiento, aprender nuevas maneras de relacionarnos que establezcan lazos de afectos con los demás y realizar proyectos comunes.

Debemos adoptar una actitud responsable y voluntaria para convertir nuestra vida en formación.

Debemos educar-nos emocionalmente. Una acción que coordine lo que pensamos y lo que sentimos. Crear un clima emocional humano propicio.

La educación no es solo para los niños, es para todos. Desarrollar nuestras capacidades toda la vida, siempre en crecimiento.

Igualdad de oportunidades significa ayudar a cada ser humano a confiar en sí mismo y en los otros y a vencer las resistencias que ponen límites a una experiencia profunda.

Es necesario crear un clima afectivo rico en estímulos para que cada uno pueda crear la oportunidad para alcanzar el máximo desarrollo y bienestar respetando el ritmo y estilo personal.

Vivir y educar las emociones nos puede acercar a un modelo mejor de persona y sociedad.

Las emociones condicionan nuestras decisiones e influyen en nuestros pensamientos. Son una fuente de autoconocimiento y un estímulo transformador. Nos dicen cómo somos y nos indican lo que necesitamos. Todas las emociones pueden ser positivas, constructivas y adaptativas.

El miedo es una emoción básica. Se relaciona con la pervivencia de las especies. Alerta del posible peligro y nos provoca la reacción para la defensa o la huida. Es un mecanismo biológico de  protección fundamental. El miedo nos acompaña durante toda la vida e intervienen en nuestra actividad y relaciones. Por miedo dejamos de hacer cosas que nos favorecerían, hacemos otras que no deseamos y que considerábamos impensables. Para sentirnos seguros nos dejamos arrastrar por el miedo, y vamos renunciando a lo que nos gustaría. Nos dificultan las relaciones con los demás. Nos inmoviliza para pasar desapercibidos, no intervenir o dejar que pase el chaparrón ahorra problemas,  no afrontar las dificultades por impedir el compromiso o el error. Atacar al otro también es una manera de defenderse uno mismo.

Actuar muestra la medida de uno mismo y nos presenta como un ser con proyectos y expectativas, que cuenta con los riesgos. A través de la acción uno se hace así mismo, evolución ay se consolida. El miedo paraliza el progreso y mina la satisfacción personal. Provoca excesivas renuncias a lo que uno es y quisiera ser. Genera impotencia, incapacidad y reduce la participación, nos hace eludir la responsabilidad encerrándonos en nosotros. Cansancio, desmotivación, ansiedad son los indicadores de una situación no resuelta que nos hace sentir mal con nosotros y con los demás. Miedo a aparecer como se es cante los demás, hacerse próximo y asequible, modificar procedimientos para adaptarse a las necesidades, hacerse cargo de las  dificultades, pedir ayuda, compartir vivencias, establecer vínculos que nos ayudan a crecer.

Miedo a favorecer el intercambio, aportar soluciones, fomentar la innovación, crear ilusión, colaborar…

El miedo paraliza el progreso personal y social, hace que las relaciones sean un lastre, que predomine el descontento, el individualismo, el inmovilismo, la huida.
 
El miedo paraliza el progreso personal y social, hace que las relaciones sean un lastre, que predomine el descontento, el individualismo, el inmovilismo, la huida.


LA COMPLEJIDAD DE LA VIDA

Las personas y la realidad social tienen una gran complejidad. En cada persona aparecen todas las situaciones posibles y cada hecho es fruto de un número ilimitado de elementos. Nos cerramos el camino para una vivencia y comprensión de los demás y del entorno.


APUESTA POR LA CREATIVIDAD

Hay que evitar la construcción de prototipos que conduzcan al pensamiento único e impiden la pluralidad de alternativas. Se debe fomentar el pensamiento divergente, la investigación, la experimentación, la innovación. Educar para la discrepancia, estimular la imaginación, propiciar el espíritu crítico. Enseñar a tener sueños sin las barreras que nos limitan. La utopía es necesaria, el realismo es indispensable.  La creatividad es el puente entre la realidad y la utopía.


SEGUNDAS PARTE PUEDEN SER BUENAS

Hay proyectos que no se deben abandonar nunca, los que están relacionados con el afecto y las emociones. En el arte de amar y tejer relaciones estrechas y duraderas con los otros conviene no darse nunca por vencido.


ADMITIR LA NECESIDAD DE AFECTO

Necesitamos conocer el mundo que nos rodea y estímulos que nos lleven a ello.  Necesitamos sentirnos reconocidos y aceptados. La necesidad humana esencial es el afecto. Todo proceso de conocimiento de uno mismo y de los demás debe partir de esa necesidad primordial. Pero es la que más nos cuesta admitir, porque implica el reconocimiento del otro. Para crecer física y psíquicamente sanos tenemos que sentirnos amados por el otro y a la vez tenemos que aprender a amarlo.

Vivir y educar las emociones nos debe llevar a la sintonía mutua y al horizonte ético, tomar conciencia de que soy el otro para el otro, y que juntos hemos de emprender proyectos comunes que promuevan la dignidad conjunta.

Hay que ser autónomos y aprender a darse cuenta del afecto que necesitamos y que podemos proporcionarnos nosotros mismos. Pero para encontrar el equilibrio hay que caminar hacia la interdependencia, lo que significa compartir lo que somos, ser capaces de dar y recibir afecto y también de pedirlo cuando se necesita. La necesidad del otro no la debemos vivir como debilidad sino como la más rica en posibilidades de todas las necesidades humanas. 

LA MAYOR RIQUEZA ES EL OTRO

El valor más grande no es lo que sé, lo que hago o lo que tengo, ni tan solo lo que soy. Es lo que soy capaz de compartir. Mi mayor riqueza es el otro.

La interacción y el intercambio que se establecen en la interrelación me permiten descubrir lo que puedo ser y compartir, ampliar y aceptar lo que soy. El otro actúa como estímulo, reflejo y soporte. Acerca y ensancha mi mundo emocional y me abre un universo extraordinariamente rico de posibilidades que no podría descubrir ni recorrer nunca solo.

Pero a veces ejerce también de obstáculo, me pone en contacto con mis limitaciones y me obliga a revisarme, a superarme y a aceptarme.

La identidad personal la vamos confirmando a través de todos los demás que dejamos penetrar en nosotros.  Por eso es que: sin ti no soy nadie.

Cada relación nos hace ser algo que nunca hubiésemos sido sin  ella. Pero la relación con el otro representa a menudo una fuente de conflictos. Es inevitable. El conflicto no debe conducir necesariamente al trastorno emocional o a la ruptura. Puede ser enriquecedor e incluso agradecido si aprendemos a afrontarlo con actitud responsable. La construcción de la identidad personal  no acaba nunca y no es posible sin la intervención del otro.


EL  CALOR DEL CONTACTO

La emoción no se puede vivir desvinculada del cuerpo. El bienestar emocional se relaciona con el bienestar corporal. El bienestar se incrementa con la calidez del contacto afectuoso con los demás, y más si hay una sensación táctil. Cuando somos acariciados con frecuencia brillamos por dentro y por fuera. Cuando acariciamos también. Hoy día, la mayoría desconocemos las posibilidades de nuestro cuerpo como vehículo de comunicación afectiva. El cuerpo continúa siendo tabú, la incomodidad que nos produce tocar o ser tocados nos impide educarnos en el contacto y gozar con ello. Aprender el lenguaje del cuerpo para aumentar la capacidad de sentir y expresar afecto es necesario y tonificante. Una caricia física, verbal, gestual, simbólica puede ser ruborizante al principio, pero será agradecida cuando la integremos en nuestra manera de ser.

Los programas de desarrollo emocional deberían plantearse como un objetivo prioritario la educación del cuerpo como fuente y receptáculo de emociones y vehículo de comunicación afectiva.


CONSTRUIR UN PROYECTO VITAL

Construir, idear y realizar proyectos en un sentido dinámico. Un proyecto vital a lo largo de toda la vida y revisado constantemente. Que no se convierta en un muro donde quedarnos encerrados.  Hacer planes de futuro en función del presente.

El proyecto vital: ¿Qué quiero hacer con  mi vida? ¿Cómo puedo realizar mis aspiraciones? Y ¿cómo contribuyo a la mejora de los demás y del entorno? Asumo la responsabilidad de mi vida, la afronto viviendo intensamente, contribuyendo a su mejora, transformando las dificultades en retos y oportunidades de superación.  Ayudo en el cumplimiento de los proyectos colectivos para hacer la vida más humana y creativa.

El realismo orientado está en la base del proyecto. Aporta el punto de partida de lo que siento que soy, de lo que puedo o deseo ser. También me instala en la utopía necesaria que refuerza el realismo y lo proyecta al futuro. Me proyecta más allá de lo concreto sin desconectarme de él.

La forma como vivo, siento y entiendo la realidad y la colaboración –mi singularidad- es lo que especifica el proyecto.

La formación de la persona es lo que orienta y da coherencia al conjunto de aprendizajes. El proyecto vital es la expresión de un compromiso con uno mismo y con la colectividad. Es la definición del compromiso ético.


SINGULARIDAD Y SOCIALIZACIÓN

Las emociones nos dan la valoración de lo que pasa en nuestro entorno. Por medio de ellas la realidad se hace significativa y la vivo de una forma personal, diferente a los demás. Pero también nos dan un contenido social. El aprendizaje ha de suponer un proceso de crecimiento de la singularidad a la vez que de socialización y adaptación básica a la vida con los demás. El progreso de la sociedad depende de las aportaciones individuales de sus miembros.


ACTITUD RESPONSABLE ANTE ELCONFLICTO

Adoptar una actitud responsable es hacerse cargo de los propios desaciertos y tener en cuenta las repercusiones que pueda tener sobre el otro.

El conflicto ha de resolverse de manera que las partes implicadas se sientan satisfechas. No vale actuar como si no ha pasado nada, ni optar por el silencio o por la huida. Tampoco sirve el lamento, el derrotismo, la culpabilización, las excusas y justificaciones. Ni la recriminación ni la agresividad, ni dejar pasar el tiempo.

Cuando hay discrepancias, para encontrar una solución óptima hay que tener el deseo profundo de encontrarla. Compartida con las partes en conflicto, apoyada en un afecto sincero y en una voluntad persistente.  Dejar transcurrir el tiempo puede ser necesario para que se calmen los ánimos, pero si se prolonga más de la cuenta acaba denotando desinterés. Los problemas que no se afrontan en el momento van creciendo en la sombra y puede que exploten complicando la situación.

Afrontar los problemas significa acordar conjuntamente una solución. Una de las peores cosas que puede pasar  es que una de las partes se niegue a buscar soluciones. Quedarse sin alternativas puede ser vivido como una agresión a  la dignidad.

 
CIENCIA Y HUMANISMO


La educación de las emociones reúne los requisitos para convertirse en un nexo entre ciencia y humanismo. Nunca la ciencia ha estado tan cerca de la felicidad y las cuestiones y materias que se relacionan con ella, como la filosofía, psicología, pedagogía y ciencias humanas.


Ciencia y humanismo han de encontrar su punto de fusión y la primera ha de ponerse al servicio del segundo.  

Una educación de las emociones con fundamentos biológicos y planteamientos éticos puede ser válida a partir de una profunda conexión entre lo que el ser humano es y desea. El objetivo último es que a base de generaciones queden incorporados al código genético de la especie y deparen al conjunto de la humanidad un salto cualitativo en su evolución. En el caso de la neurobiología los límites están relacionados con la singularidad y con la socialización. La singularidad –expresión individual del fenómeno colectivo- se sustenta en la ciencia.


RECUPERACIÓN DEL DALOGO CON LA NATURALEZA Y EL ARTE          

La naturaleza y el arte son dos fuentes poderosas complementarias e inagotables de emociones no solo estéticas.

Las formas, los colores, la luz…, nos condicionan y repercuten en nuestro estado de ánimo.

Debemos recuperar el dialogo con la naturaleza porque  hay una conexión estrecha entre ella y nosotros. Formamos una unidad. Puede favorecer la sintonía con nuestras emociones y las de los demás.

Mediante la contemplación y el conocimiento del entorno entramos en contacto con lo que sentimos. Si profundizamos en las formas del reino animal y vegetal debemos darnos cuenta de que formamos parte de un  delicado equilibrio que entre todos hemos de sostener.  La plenitud del ser humano exige un dialogo entre el yo, el otro y el universo.

 El arte tiene una importante componente terapéutica destacando su potencial para conectar con nuestras emociones.

COMPROMETIDOS CON LA DIGNIDAD

La dignidad es un principio fundamental que implica respeto y admiración por la vida, consideración y afecto por todos los seres vivos. La humillación y menosprecio del otro –ni la propia- no tiene justificación.

Es un barómetro de nuestra capacidad de amar y un radar que nos alerta ante actitudes que pueden suponer desaire para el otro. El compromiso de cada persona con la dignidad de la vida humana es uno de los valores éticos hacia el que debemos encaminar la vivencia y la educación de las emociones.

Este compromiso debe nacer de una estrecha simbiosis entre emoción y reflexión.

La dignidad no se aprende en una clase de ética. El mero hecho de pensar que es buena y necesaria tampoco lo garantiza. Su importancia hay que sentirla muy dentro de nosotros. Requiere una capacidad de experimentar sentimientos auténticos y diferenciados de tristeza, dolor, entusiasmo y afecto  que nos despierten su anhelo. Los valores humanos se adquieren a través de un proceso  de identificación y de construcción personal. Todo valor humano tiene más fuerza si es sentido además de pensado.

Solo la persona que reconoce y sufre sus propias carencias, y a pesar de ello está dispuesta a aceptarlas  y a convivir con ellas, es permeable al sufrimiento del otro y acepta sus equivocaciones sin desacreditarlo.

Comprometernos con la dignidad supone desarrollar un sentimiento de solidaridad hacia cualquier forma de vida –humana o no- a partir de un sentimiento de igualdad que no permite que nadie se sienta por encima ni por debajo de otro

La actitud emocionalmente responsable y madura es incompatible con la creencia en grupos que se definen por su oposición o enfrentamiento a otros grupos  diferentes. Al madurar, la gente deja de creer en bandos. Todos deberíamos estar del mismo lado: el de las personas que, a pesar de su condición humana imperfecta o inacabada, reconocen en sí mismas y en el otro la voluntad de aprender y la capacidad de hacerlo cada vez un poco mejor y se ofrecen las oportunidades necesarias para conseguirlo.


UNA NUEVA RENOVACIÓN PEDAGOGICA

La educación es un factor indispensable para que la humanidad pueda alcanzar los ideales de paz, libertad y justicia social, y desempeña un papel fundamental en el desarrollo de las personas y las sociedades.

El sistema educativo actual genera angustia, estrés, frustración y muchas otras insatisfacciones en las personas que lo sufren. Es necesario modificar la realidad académica. No podemos seguir hablando de personas que fracasan. Quien fracasa es el sistema.

La educación debe atender todas las capacidades del individuo. Las debe desarrollar al máximo para que la persona llegue a su madurez y de esta forma contribuya al progreso y al bienestar social. Es tan indispensable aprender a conocer y aprender a hacer como aprender a convivir y aprender a ser.  Razón y emociones deben recibir la misma atención formativa y debe estar presente en todas las adquisiciones que realiza la persona, desde la reflexión ética hasta la preparación para la profesión y la vida social y política.





 
 
 
 

sábado, 24 de febrero de 2018

confrontarnos


Educar-nos para la ternura -El cuidado corporal con afecto y respeto para favorecer la integridad psico corporal de las personas / Educación del tato y del contacto corporal en las relaciones humanas-. Joaquín Benito Vallejo – Ed. Corona Borealis / 212 páginas – 65 ejercicios prácticos.

 
El libro trata de aportar una “visión trascendental del ser  humano y sus relaciones desde el nacimiento hasta la muerte”, según se expone en la contraportada. Hay que cambiar el paradigma social –capitalista- del poder por el SER, y del dinero por  el amor, entendido éste no solo como el respeto por la integridad personal de los demás, sino además, por favorecer la realización de sus potencialidades propias e idiosincráticas, sin caer en el chantaje y la seducción.


           Haciendo un recorrido por la historia natural de los seres vivos desde la célula hasta el hombre, estudiando los comportamientos de los animales, se corrobora según los más prestigiosos biólogos y sociólogos, que el afecto y el amor son no solo la clave de la evolución de las especies, de las relaciones humanas, de la convivencia y de la colaboración, sino de la existencia del ser humano y de la vida misma.

           Educar-nos para la ternura es educar-nos a nosotros mismos para hacernos más sensibles, afectivos, comprensivos, respetuosos, disponibles, responsables, comprometidos…, desarrollando estos objetivos a tres niveles: con nosotros mismos, con los demás y con el entorno ecológico político-social que nos rodea, mediante el contacto corporal consciente.

Contacto corporal tiene el significado de conexión, unión, vínculo, comunicación. Y es el requisito para la realización personal y para amar.  Sin contacto no puede haber realización ni amor.  Se entiende por realización haber desarrollado las propias potencialidades convirtiéndose en un ser independiente, responsable y maduro psico afectivamente. Amar es darse sin condiciones, proyectarse más allá de sí mismos, apreciando la vida, la humanidad y la naturaleza.

La principal función de los seres humanos  es compartir nuestra  vida con los demás.  Compartir es dar-nos mutuamente, de manera afectiva y reafirmante. Lo cual implica a su vez nuestra conexión con los otros  y con el entorno que nos rodea. Estar en conexión con nosotros es sentirnos plenamente, premisa ineludible para poder estar conectados con los demás –para sentirlos igualmente-, dentro del medio entorno que compartimos. El nexo nos posibilita la comprensión, la empatía y la colaboración.  El contacto corporal es la forma más primigenia y profunda de estar en esa múltiple conexión: nosotros, el entorno, los demás. Darnos es cuidarnos, cultivarnos, protegernos, amarnos.   Respetar la integridad personal del otro y favorecer la realización de sus potencialidades.  Y todo esto implica propiciar  las condiciones sociales, educativas, políticas, económicas... adecuadas para la realización personal y la colaboración con los demás. 

Nuestra sociedad –capitalista- nos despersonaliza, nos convierte en mercancías, nos “educa” para trabajar, -educación como domesticación- no para la realización personal, convierte al trabajo en la única forma de subsistencia –esclavismo- y con ello nos quita el tiempo para poder cuidarnos y cultivarnos mutuamente en igualdad de derechos. Nos desconecta de nuestras necesidades y potencialidades reales, nos convierte en autómatas. Con la despersonalización y la falta de realización personal viene la carencia vital, y como compensación la necesidad de dominar a los demás. Según Erich Fromm, el capitalismo es lo más antagónico al amor, incompatible con él.

¿Podemos estar conectados con nosotros mismos y con la sociedad donde vivimos, lo que sería el centramiento ideal? ¿Si la sociedad es perniciosa podemos dejarla de lado y centrarnos solo en nosotros en busca de nuestra felicidad?  Podemos evadirnos, sí. ¿Qué buscamos, el estar en nosotros mismos, aislados y “felices” sin conexión con la sociedad? Esto es lo que me temo propician algunas técnicas de ventas de la felicidad y las sectas en mayor medida. Encerrarnos en monasterios y/o en sí mismos. Hacernos sentir ilusoriamente felices. Ser inmaduros, infantiles, sin compromiso. Y es lo que desea el capitalismo, llamado neoliberal.

No se entiende al ser sin el compromiso con la sociedad. Y la sociedad actual es tremendamente injusta. Es necesario luchar porque la sociedad encuentre esa armonía, la igualdad y el respeto de todos. Si el medio en que vivimos es denigrante, estar en conexión con él podrá hacernos más empáticos con las personas que lo sufren, podremos adoptar medidas de ayuda y colaboración. Podremos luchar por hacer prácticamente una sociedad más justa, de miles de maneras. Podemos estar más conexionados con las personas que nos rodean e incluso con las que están lejos pero que sufren igualmente. Amar es sentir a la humanidad y a la vida. Profesionalmente, si nos dedicamos a la salud, la terapia, la educación, el trabajo social, etc., etc. podremos acompañar y tratar mejor a todas estas personas que nos rodean y máxime si en alguna medida dependen de nosotros. El estar  en sí mismo y con los demás solo puede ser un paso, pequeño, minúsculo, para luchar por esa sociedad más justa. Poca cosa quizá, pero necesaria.

 

martes, 20 de febrero de 2018

El hombre auto-realizado


El hombre auto-realizado / Proposiciones básicas de una psicología del desarrollo y de la auto-realización / A. Maslow
(Cap. 14 - Pag. 251 y sigs)
(Síntesis realizada por Joaquín  Benito Vallejo)



1.   Cada persona posee una naturaleza interior esencialmente biológica, de carácter instintivo, natural, en cierto grado heredada  e inmutable.  Hay que hablar por ello de raíces hereditarias, constitucionales, adquiridas, aunque la determinación biológica, sea solo parcial y demasiado compleja. Un “material en bruto” más bien que un producto acabado.  Necesidades básicas de tipo instintivo, capacidades, anatomía, fisiología, temperamento, lesiones y traumas prenatales o natales…  Este núcleo se manifiesta como inclinaciones,  propensiones o tendencias…  Este material empieza pronto un proceso de conversión hacia un yo, en cuanto empieza a entrar en contacto con el mundo exterior

2.   Todo eso son potencialidades, no realizaciones. Poseen una historia vital y han de ser consideradas desde el punto de vista de su evolución. Se encontrarán  realizadas, conformadas, o sofocadas,  por determinantes extra psíquicos –cultura, familia, entorno, educación…-. Muy pronto, las necesidades y tendencias quedan ligadas a sentimientos aprendidos.

3.   Sin embargo, el núcleo interno con base biológica es débil en ciertos aspectos. Con facilidad es vencido, suprimido o reprimido, incluso destruido.  Los humanos no tenemos instintos tan fuertes como los animales. Solo quedan restos de instintos y son débiles, sutiles y delicados, fácilmente “ahogables” por la educación, la cultura, el miedo a la desaprobación.

4.   La naturaleza interior de cada uno posee ciertas características que los demás también poseen –especificas- pertenecientes a la especie, y también otras únicas, pertenecientes a la propia persona –idiosincráticas-

5.   Es posible estudiar científicamente esta naturaleza y descubrir – no inventar- cómo es.

6.   Muchos aspectos de la naturaleza interior o profunda están: -1-  reprimidos porque son temidos, desaprobados o ajenos al ego, -2- olvidados, desusados, desatendidos. Esta naturaleza es por tanto inconsciente, tanto en cuanto a tendencias, impulsos,  necesidades…, como a capacidades, emociones, juicios, actitudes, percepciones… La represión activa consume y gasta energía.  Existen técnicas activas para mantener la inconsciencia como la negación, proyección, reacción.  Pero la represión no mata lo reprimido, perdura como determinante activo del pensamiento y de la conducta.  La represión activa o pasiva empieza en época muy temprana por la desaprobación paterna o cultural. También puede surgir a partir de fuentes  intra psíquicas y extra culturales, por el miedo de ser abrumado por los propios impulsos, de resultar desintegrado o dividido. El niño puede crear espontáneamente actitudes de miedo y desaprobación hacia sus propios impulsos y puede defenderse de ellos de diversas maneras. La sociedad no es la única represiva.

7.   Aunque sea débil, la naturaleza interior raramente muere. Persiste subterráneamente de forma inconsciente por más reprimida que esté. Posee una fuerza dinámica que presiona constantemente hacia su expresión abierta.

8.   Este núcleo interno se desarrolla hacia su etapa adulta no solo gracias a lo que existe de antemano, sino también a una creación de la persona misma.

9.   Si este núcleo se ve frustrado o reprimido, de ello se deriva enfermedad.  Considerada ésta  como algún tipo de reducción del desarrollo, o de la auto-realización y de su humanidad plena. La fuente primordial de enfermedad se encuentra en las frustraciones de las necesidades básicas, de los valores, de los potenciales.

10.               La naturaleza interior no es de ningún modo mala, sino buena. Anterior al bien y al mal. 

11.               La culpa intrínseca  es la causa del traicionamiento de la propia naturaleza, el abandono de la senda de la autorrealización. Es bueno y necesario para el desarrollo tener este sentimiento intrínseco de culpa. Es una guía interna que conduce al yo real.

12.               El mal comportamiento ha sido atribuido a hostilidad, destructividad, y agresividad no justificadas.  La hostilidad destructiva, el ansia de destrucción, el sadismo, la crueldad, la malicia, etc. son de tipo reactivo, reacciones violentas contra la frustración de nuestras necesidades intrínsecas, emociones y potencialidades. La ira, el miedo, la pereza o la ignorancia no son malos en sí mismos. La terapia reduce y cambia su cualidad en sana autoafirmación, auto defensa, justa indignación…  El comportamiento calificado de malo por nuestra cultura puede surgir de la ignorancia, y de falsas interpretaciones. El aborrecimiento, el resentimiento o los celos, etc. hacia la bondad, la  verdad, la belleza, etc. son contravalores determinados  por la amenaza de la pérdida de la propia estimación. Los malos comportamientos son reactivos y no instintivos, mecanismos de defensa. Por tanto, disminuirán a medida que la persona madura y la sociedad mejora.

13.               Nuestras profundidades pueden ser también buenas y hermosas. Lo son.

14.               No es posible ningún tipo de salud psíquica si no se acepta básicamente, se ama y se respeta por los otros y por uno mismo el núcleo esencial de la persona.  La salud psíquica es autorrealización. Puede llamarse de diversas maneras, pero hay un núcleo de coincidencia. Todas las definiciones aceptan o implican: -A- la aceptación del núcleo interno o yo, la realización de estas capacidades y potencialidades de la esencia humana y personal. –B- una mínima presencia  de enfermedad, neurosis,  pérdida o disminución de las capacidades humanas y personales básicas.

15.               Es más conveniente exteriorizar, animar y reconocer esta naturaleza interior que suprimirla o reprimirla. Hay que expresar el libre yo, las propias fuerzas psíquicas con un mínimo de interferencia. El control, la voluntad, la cautela, la autocrítica, la mesura, la deliberación…, son los frenos que actúan sobre dicha expresión, aplicados por las leyes del mundo social externos al mudo psíquico y en 2º  lugar por miedo al propio psiquismo. Los controles sobre la psique derivados del miedo a la psique son neuróticos en gran parte, de ningún modo necesarios. La psique saludable no es horrible, no hay por qué temerla como se ha hecho a menudo. Otros miedos derivan de la necesidad de mantenerla integrada. Existen también controles en otro sentido, que se hacen necesarios a medida que se realizan las capacidades  y se adquieren formas altas de expresión, por ejemplo, las técnicas utilizadas por parte de un artista, intelectual, atleta, etc. para desarrollar sus capacidades. El equilibrio entre espontaneidad y control varían a medida que cambian la salud de la psique y del mundo.  La educación debe ser dirigida hacia ambos objetivos: el cultivo del control y el de la espontaneidad y expresión.

16.               En el desarrollo normal del niño sano si se le da la posibilidad de libre elección, elegirá la mayoría de las veces lo que está bien y produce bienestar y deleite. Un régimen tolerante no significa que los adultos satisfagan sus necesidades directamente, sino que creen la posibilidad de que él satisfaga sus propias necesidades y realice sus propias elecciones.  El dejar ser es mal interpretado y se convierte a menudo en super-protección  dándole todo hecho  y protegiéndole de todos los posibles peligros. El amor sin respeto es distinto al amor con respeto hacia los propios signos interiores del niño.

17.               El camino hacia la autorrealización debe pasar por la satisfacción de las necesidades básicas, no por su frustración. La satisfacción de las necesidades básicas se toma a menudo en relación a objetos, posesiones, dinero, coche, ropa… pero no es eso,  sino que se refieren a la propia vida: protección, seguridad, inmunidad, respeto,  pertenencia, aprecio, amistad, afecto, amor, dignidad, libertad, autonomía, auto-realización…, imprescindibles para el más pleno desarrollo de capacidades y talentos  en la realización del yo. Necesidades no materiales, sino superiores.

18.               Por otra parte, la ausencia completa de frustración, dolor o peligro no es buena. La persona debe adquirir tolerancia a la frustración, capacidad de percibir la realidad física como diferente a los deseos humanos, capacidad de amar  a los otros, alegrarse por la satisfacción de sus necesidades, no utilizar a los demás como medio. Aprender a diferenciar los deseos de los hechos. Vivir en el mundo y adaptarnos a él. Aprender la propia fuerza, los límites y las aplicaciones a la superación de las dificultades, esforzándose, aceptando el desafío y el riesgo, incluso fracasando. Este es el mejor camino para la autoestima basada en los logros reales y la confianza realista que se derivan de ello. La súper-protección implica que las necesidades del niño son satisfechas por los padres, sin esfuerzo por el niño, lo que tiende a infantilizarle  e impedir su desarrollo, su fortaleza, voluntad y autoafirmación. A utilizar a los demás en lugar de respetarlos.

19.               Hay que comprender que las capacidades, los órganos y los sistemas presionan para su funcionamiento y expresión, para ser utilizados y ejercitados. Ello produce satisfacción mientras que el desuso es causa de irritación. Las capacidades son necesidades. Si no se desarrollan se convierten en enfermedad, atrofia y frustración.

20.               Hay dos tipos de realidad: el mundo natural y el mundo psíquico. El mundo de los hechos y el de los deseos, temores, emociones…, el que se rige por normas no psíquicas y el que se rige por leyes psíquicas. Uno de los aspectos de la salud es la capacidad de vivir en ambos mundos.

21.               La madurez o auto-realización significa trascender las necesidades deficitarias.

22.               La inmadurez puede diferenciarse de la madurez en relación con las capacidades cognoscitivas o con las capacidades emocionales. Y también entre deficiencia y Ser.  Según sea visto desde las necesidades deficitarias, calificado de conocimiento egoísta, como un mundo de satisfacciones o   frustraciones.  El del Ser, como un mundo trascendente, altruista, u objetivo donde se ve al objeto por sí mismo, en su propio ser.

23.               El amor deficitario puede ser diferenciado del amor realizado por el mismo patrón. No es posible ninguna acción buena sin el amor del ser, de la realización.

24.               La auto-realización solo se da en el 1% de la población.

25.               El desarrollo comporta no solo recompensa sino dolores intrínsecos. Significa también la renuncia a algo familiar. Una partida y una separación, un tipo de muerte predecesora de un renacer con nostalgia, temor, soledad… Renuncia a una vida simple, fácil, a cambio de otra de exigencia y responsabilidad. El desarrollo hacia adelante acontece a pesar de todo eso y exige valentía, voluntad, elección, así como protección y tolerancia por parte del entorno sobre todo en el caso del niño.

26.               Resulta útil considerar el desarrollo como resultado de una dialéctica entre las fuerzas promotoras y las disuasorias. El futuro presiona pero también el pasado. Hay valentía pero también temor.

27.               Todo implica un sistema natural de valores.

28.               La neurosis no forma parte del núcleo interno, es una defensa en contra de él, una evasión o una expresión falsa. La búsqueda de la satisfacción en forma encubierta, disimulada, o auto destructiva. 

29.               El estado de existir sin un sistema de valores es patógeno. Se necesita eso igual que la luz, el calor o el amor. La enfermedad de valores surgida  de la carencia de valores se llama, anedonia, anomia, apatía, amoralidad, desesperanza, cinismo… y puede convertirse en enfermedad somática. Las perturbaciones de los niños son consecuencia de la incertidumbre de los adultos acerca de los valores.

30.               En la auto-realización se resuelven muchas dicotomías, se perciben los opuestos como unidad. Hay una tendencia a fundir el egoísmo con el altruismo, el trabajo con la diversión. El deber es agradable, y el placer es cumplimento del deber. En la madurez hay cualidades infantiles. Los niños poseen cualidades de madurez. La división entre interior y exterior, el yo y los demás, se difumina. La dicotomía es característica de la patología.

31.               Integración de la racionalidad con la irracionalidad, con la consecuencia de que la irracionalidad puede ser considerada sana, deseable e incluso necesaria.

32.               Los diferentes aspectos están menos separados, son más sinérgicos, trabajan en colaboración y sin entrechocar.

33.               Se espera describir el mundo en su plenitud, entonces se debe dar sitio a otros tipos de conocimiento preverbal, inefable, metafórico, intuitivo estético. La creatividad tiene sus raíces en lo irracional. El lenguaje es inadecuado para describir la realidad. El conocimiento abstracto sirve para cerrarnos a algunas parcelas de la realidad.

34.               Las capacidades que poseen las personas sanas de sumergirse en el inconsciente y en el preconsciente para poder utilizar y valorar sus procesos primarios, para aceptar sus propios impulsos resultan ser una de las principales condiciones de la creatividad. Las persona psíquicamente sanas son más capaces de disfrutar, amar, reír, divertirse, hacer  tonterías, ser extravagantes, fantásticos, locos, gozar de las experiencias emocionales.

35.               La experiencia estética, y las experiencias cumbre creativas están consideradas  como aspecto central de la vida humana.  Todas las experiencias cumbre son integrativas de las divisiones internas de la persona, interpersonales, intramundanas y entre la persona y el mundo. Uno de los aspectos de la salud es la integración.  Las experiencias cumbre son movimientos hacia la salud. Estas experiencias dan una razón de ser a la vida, hacen que la vida merezca la pena ser vivida.

36.               La auto-realización  no significa trascendencia de todos los problemas humanos.  El conflicto también puede ser detectado en los seres humanos saludables. El cambio se da desde los pseudo problemas neuróticos a los problemas reales. No estar perturbado cuando se debería estar puede ser un signo de enfermedad.

37.               La auto-realización no es completamente  general. Tiene lugar mediante la feminidad o masculinidad  propia. Personas sanas realizadas en su feminidad o masculinidad.

38.               Otro aspecto crucial en la auto-realización: desechar las técnicas utilizadas por el niño en su debilidad y pequeñez,  para adaptarse al adulto, fuerte y  todopoderoso. Debe ser él mismo, hacerse fuerte e independiente. Lo que implica una especial renuncia  al desesperado deseo del niño por gozar del amor exclusivo y total de sus padres, mientras aprende a amar a los demás.  Debe aprender a satisfacer sus propias necesidades y deseos y no los de sus padres, y a hacerlo por sí mismo en lugar de depender de sus padres que hasta entonces han actuado en su lugar. Debe aprender a renunciar a ser bueno por miedo o para conservar su amor y debe ser bueno porque él desea serlo. Debe descubrir su propia conciencia y renunciar a la interiorización de sus padres como única guía moral. Debe hacerse responsable y menos  dependiente  y debe aprender también especialmente a gozar con esta responsabilidad. Todo lo que sirve para que la debilidad se vuelva robustez. Debe sustituir el miedo por el valor.

39.               La sociedad y la cultura pueden ser factores coadyuvantes del desarrollo o factores inhibitorios. Las fuentes del desarrollo se hallan esencialmente dentro de la persona y no son creadas o inventadas por la sociedad, la cual, tan solo puede ayudar o estorbar al desarrollo. La mejor cultura es la que satisface todas las necesidades y permite la auto-realización. Lo mismo puede decirse de la educación.

40.               La auto-realización hace más posible la trascendencia del yo, de la conciencia y del egoísmo. Hace más fácil ser homónima –sumergirse como parte de un todo mayor-. La plena homonomía estriba en la autonomía total y viceversa. Uno no puede alcanzar la autonomía total más que a través de experiencias homónimas conseguidas –dependencia infantil, amor, preocupación por los otros-. Hay que hablar de grados de homonomía –madurez- y diferenciar la homonomía inferior producida por el miedo, la debilidad…, de la homonomía superior  -el valor, autonomía, confianza-, distinguir de un nirvana inferior de otro superior, una unión descendente de otra ascendente.

41.               Nos encontramos con un importante problema existencial, por el hecho de que las personas auto-realizadas –y las que tienen experiencias cumbre- vivan ocasionalmente fuera del tiempo y fuera del mundo y deban vivir en alto grado en el mundo externo.  Vivir en el mundo interior psíquico que se rige por las leyes psíquicas, y no por las leyes del mundo exterior, es decir, el mundo de las experiencias, de las emociones, de los deseos, temores y esperanzas; del amor, de la poesía, del arte, es distinto de vivir en la realidad no psíquica y adaptarse a ella. Confundir las realidades interior y exterior o haber desligado una de ellas es algo patológico en grado sumo. Caer en la locura solo aterroriza a aquellos que no confían en la cordura.  La educación debe ayudar a vivir en ambos mundos.

42.               ¿Qué papel desempeña la acción en psicología? ¿La acción dirigida hacia un objetivo, motivada, esforzada, finalista, es un producto secundario o un aspecto de las necesarias transacciones entre la psique y el mundo?  -A- la satisfacción de las necesidades deficitarias  proviene del mundo exterior, por tanto, es necesaria la adaptación a este mundo, experimentando la realidad, conociendo, aprendiendo, diferenciando… -B- El mundo es en sí mismo, interesante, bello, fascinante. Explorarlo, manejarlo, contemplarlo, gozar de él, son acciones motivadas por las necesidades cognoscitivas, motrices, estéticas. La pura expresión de la naturaleza, de las propias capacidades, es una expresión del   ser más que del esforzarse. La contemplación y disfrute  de la vida interior  no solo es una clase de acción sino que es antitética es decir, que produce paz y cese de toda actividad. La capacidad de esperar  es un caso especial de capacidad de suspender la acción.

43.                 El pasado existe actualmente en la persona. Por la teoría del desarrollo y la auto-realización sabemos que el futuro también existe actualmente en la persona. Cuando se pierde el objetivo deja a la persona desorganizada y sin integración.

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